Clases, laboratorios y experiencias para transformar tu baile desde el cuerpo, la percepción y la conexión real.
Para bailarines de tango intermedios que ya aprendieron mucho, pero quieren dejar de repetir desde la cabeza y empezar a bailar con más presencia, disfrute y verdad.
En el tango, hay un punto en el que el abrazo se convierte en vértigo.
Llegaste a un punto donde ya conocés pasos, secuencias y código, pero algo en tu baile no termina de abrirse.
Repetís más de lo que creás
Te cuesta estar verdaderamente presente en el abrazo
Bailás “correcto”, pero no terminás de disfrutar
Dependés demasiado de lo que hace el otro
Querés más libertad, más conexión y más verdad en tu tango
No estás solo/a.
Ese momento también puede ser una puerta para llegar a algo mucho más hermoso.
Para quienes quieren una experiencia profunda de exploración, conexión, roles, improvisación y transformación del baile.
Un seminario para explorar polaridad, resistencias, pausa activa, juego y nuevos caminos de expresión en el abrazo.
Prácticas semanales para mujeres que quieran trabajar su técnica y reconectar con una presencia más libre, sensible y creativa.
Prácticas semanales para todos los que quieran trabajar su técnica
Mis clases están dirigidas especialmente para bailarines que quieren profundizar su experiencia del tango desde la percepción, el cuerpo y el vínculo.
Mi enfoque une técnica, presencia, juego y exploración para que puedas:

Dejás de correr detrás del paso y empezás a habitar lo que pasa en tiempo real.

Aflojás patrones rígidos, ganás recursos y encontrás nuevas formas de moverte y vincularte.

El tango deja de sentirse como exigencia y vuelve a ser un lugar de juego, conexión y verdad.
Se trata de bailar con más verdad.
Con más cuerpo.
Con más disfrute.
Con más vos.
No. Vas a bailar solx y con otrxs. El trabajo es profundo, incluso sin pareja fija.
Pueden participar bailarines y bailarinas de cualquier nivel, sin embargo, es perfecto para quienes están en una búsqueda profunda del baile, y esto aparece muchas veces después de haber bailado un tiempo.
No. Es práctica, vivencial y sentida. El cuerpo habla.
Sí. Vas a bailar más desde vos, con más confianza, autenticidad y goce. Y eso… se nota.